sábado, 30 de noviembre de 2013

La carne




Dijo todo, todo había quedado dicho

bajo una escrupulosa vigilia de nuevo su ironía

pero todo el sentido de lo que conoce como todo

se encontraba allí despiezado

bajo formas más o menos grotescas

cortes cercanos a una macabra precisión

o a una metódica absorta ausencia

sentada sobre la líquida abstracción

misma podía hacerse una idea

del óbice que se adelanta y mira persiguiendo en el agujero

todo, aquello que estaba en sus manos y en las de los demás

lo repitió era una frase en un cuaderno infantil: todo

lo examinó, lo celó convertida en una idea sin medida

agazapada

ante una pequeña puerta

preparada para un inminente derribo

antes

de terminar con ella

pero quién puede desear el fin a quien nada guardó

todo lo que le fue posible contar

lo hizo desde el momento cero

sin añadir una coma que ajustase un silencio o una pausa

no era posible librar tantas nadas

el silencio se endurece es una lengua de metal

las dudas por insoportables se adhieren son llagas

úlceras hermosas como el espanto de una trasgresión, aunque no es real

deja de serlo

vuelve a su forma primera y reconoces de nuevo tu piel

nada seduce a cambio de nada

el riesgo se toma el tiempo necesario para el riesgo

que lo transfigura todo y todo lo hace

y todo lo dice y desciende a los pies de todo

de aquello que se rompe en el asfalto

revuelta hasta las rodillas

huele a arena

a arena mojada

-es una hermosa caligrafía.-se apunta

-no, pero no lo dice todo

-”es todo”, sigue el pulso de la caligrafía de su deseo de ir simplificando hacia el centro, la ruptura del ruido, la disonancia del silencio contenida, algo que supera mi propio alcance físico.


domingo, 21 de abril de 2013

Generación 2013, “La Casa Encendida”. Elena Alonso. Irene de Andrés. Manuel Eirís. Santiago Giralda. Juan López. Asunción Molinos Gordo. Guillermo Mora. Teresa Solar. Julia Spínola. Martín Vitaliti.





Celebrar como único un planteamiento o generación, es de por sí deshacer o entraña el riesgo de deshacer una perspectiva. No obstante, pasar de un lado a otro a través de algo, algo que aún está por definir, es en el fondo y en la práctica tanto física y conceptual: impracticable, pero a la vez los pasos de los artistas que van surgiendo y confirmándose resultan inaplazables.



El formato, el limitado espacio expositivo y la descontextualización de la obra de los diferentes creadores genera a primera vista desazón por la ausencia de referencias. Hubiesen sido necesarias todas las salas disponibles de “La Casa Encendida” e incluso de esta manera no se habría saldado la limitación. Esto me ha hecho buscar en la red más referencias de los artistas que se nos proponen, tratando de dar un sentido o coherencia a las obras expuestas y al creador en cuanto individuo y del mismo modo contemporáneo del resto. En muchos de ellos he localizado una coincidencia: una extrema sutilidad en los detalles que pueden estar localizados o no en la cotidianeidad que puede que falsamente intuya en Julia Spínola o en el punto de partida de esa cotidianeidad que se puede dar en Santiago Giralda y Elena Alonso que derivarán más tarde a una abstracción de espacios no explorados de nosotros mismos que huyen a la razón o hacia una nueva razón que no se obvia, conformando compartimentos que dan lugar a nuevas realidades o posibles arquitecturas o fantasías de nuevo extravagantes. Donde ambos parten del arte figurativo con la dificultad que eso trae consigo en nuestro tiempo, porque la nueva figuración no puede sostenerse si desea vivir y adelantarse a su tiempo en una mera reiteración de lo ya vivido por otros, sino que ha de franquearla a través de la imaginación hacia reductos más abisales de la personalidad. Me alegra bastante descubrir que los dos siguen partiendo del dibujo para recrear el núcleo duro de su obra aunque resulte transgredida por otros formatos. Elena Alonso consigue con “La tapadera” su proyecto más concluyente e ilusionante, aunque sólo es una impresión personal. En realidad cualquier soporte o la desfragmentación del mismo son válidos si nos ubican o nos pierden en la zona no, fragmentaria, que lanza una señal a otras disciplinas: a quien lo quiera o pueda ver: a la zona opuesta: escuchar el primer sonido en nuestro puño entreabierto y, muchos de ellos nos abandonan a nuestra suerte en ese espacio que no es posible reproducir.


Generación 2013, Guillermo Mora


Generación 2013, Guillermo Mora


Generación 2013, Julia Spínola


Generación 2013, Teresa Solar


Generación 2013, Teresa Solar